Ha
comprado giras de infinidades de grupos de rock, folclóricos
y baladistas, y los ha presentado en los más insólitos
escenarios de América Latina.
Cuando
conoció la calidad musical de Vilma Palma e Vampiros,
nunca dudó en ser su principal promotor.
Ahora
está en Colombia con su grupo. Su nombre es Esteban Mannelli.
Es dueño en Argentina de varios casinos, su principal
vicio después de la música. Desde hace mucho tiempo,
no ha hecho otra cosa que bajarse de un avión y montarse
en otro. No hay momento en que su teléfono celular no
repique, para preguntarle si Fito Páez, The Sacados o
cualquier grupo argentino, está en disposición
de vender su show.
Lo
llaman de todas partes del mundo. Su imagen, credibilidad y seriedad,
lo hacen un empresario con un good will que muchos colegas suyos
envidiarían.
"Colombia
es un país maravilloso. Me siento contento de estar aquí,
y principalmente de visitar a esta linda ciudad", dice este
gaucho, nacido en Buenos Aires.
-Desapercibido.
Esteban
es un ser que pasa desapercibido. Quizás esa es una de sus
principales armas.
"Hacía mucho tiempo que nadie me hacía una entrevista. No
me gustan las entrevistas, creo que esta es una excepción. Me cogistes
de buen ánimo".
-Háblanos
de tu contacto con Vilma Palma e Vampiros
-Desde
Junio del 93 estoy vendiendo a Vilma Palma e Vampiros en diferentes
naciones de América Latina.
Hoy día Vilma Palma e Vampiros, es una de las bandas más importantes
de nuestro continente.
Mi experiencia mas grata con este grupo, es que lo he presentado en sitios
donde ningún empresario se anima a llevar un show. Ejemplo: Oruro en
Bolivia, Machala en Ecuador, Piura en Perú.
Hacer conciertos en ciudades grandes es normal, pero hacerlas en ciudades chicas
es un reto. Por eso es que vivimos arriesgándonos. |